jueves, 28 de mayo de 2009

opinonez

HABLEMOS DE TU AMOR
A una sombra.
Para ti no es importante ni el ayer,
ni el mañana ni el ahora,
tu muerte no es importantesí lo es el tiempo que has vivido,
tus pasiones y tus noches de desvelocon tus ojos puestos en el horizontede la maldad.
No es importante tu muerte,
a nadie le importadespués de dejar tus restos en el fondo de un jardíno de una lápida improvisadaque nunca será visitada.
Hablemos de tu muertetú quién eres?
es decir quién fuiste?
Invadiste Afganistány le sacaste el corazón a miles de hombres.
Hablemos de tu muerteen un ataúd blanco del Pentágono,
un ataúd de flores marchitas.
Tú nunca has sido nuestro héroefuiste condecorado con la chatarra del imperio,
fuiste muerto dos veces antes de asumir el mandode los poderosos sin conciencia,
fuiste ya muerto antesen la invención de tu propio carácter,
asesino de hombres,
falsificado como un billete de mil dólares.
Pero bueno, hablemos de tu muerte,
tú siempre has sido muertosaliste de tu tumballorando tu impotencia,
llorando tu desdicha,
tu amargura y tu llanto,pero, acaso hubo lágrimas,no las conoces,
no sabes a que saben,hipócrita.
En la aurora de los tiemposhablemos de tu amor
contigo muerto
desdichado gobernante de la impiedad
Estás viendo en el espejo de ತು desgracia
a un poeta que llora por la humanidad,
un poeta que sufre tu despreciotu crueldad.
Adiós hombre
alma,adiós ataúd.

martes, 26 de mayo de 2009




OTROS LINKS

EL CONDOR DE LOS ANDES, VÍCTIMA DE SUEÑOSI
En la sombra de la vida, que es una sola, alta, profunda y misteriosa cae un eco de destinos imposibles.
La humanidad anda sin aliento, cautiva, rompiendo sus silencios.
Llega el viento, trae su rostro, su espejo, ánimo de flor en tierra.
El alba nace en la comisura de sus labios, caléndula del tiempo.
Cuánto cuesta soltar la soledad a la orilla de la vida, la hierba crece hacia adentro y se hace verde el pensamiento, el ojo de la tarde indefinida.
Como una tempestad de ilusiones la herida cicatriza el instante de antiguos sufrimientos y un beso tierno de sus labios adelanta el sentimiento, los ojos se llenan nuevamente,
cántaros de vida, de amor silencioso donde la oruga prepara su cosecha de sueños en la admiración del brillo de una pequeña estrella perdida en sus ojos nebulosos.
El párpado del pájaro guarda su último canto de desdichas en la madrugada que a nadie dice nada, caen rayos de ira,
el viento levanta su coraje de espinas y en la concha marina viajan sus pensamientos como el último aliento de sus deseos de ir muy lejos de la raíz profunda que encarnó sus primeras tierras de fértil contextura en la piel.
Enamorada el ave suicida sigue en el vuelo su inmensa soledad, el cristal del aire atraviesa sus ojos tristes, ojos de nieve.
IIEl IlLimanI envía en el reflejo de su nieve, una vez más, su manto de amor a una ciudad perdida, el cóndor se conmueve en su propia ternura de siglos.
América dolida hasta los huesos de su arrepentimiento, hasta los huesos de su alma y de su tierna sangre indefensa y cálida.
Viene nuevamente el recorrido de todo lo pasado, la estirpe humana se conmueve y la orilla del espejo vuelve a desdibujar en el aire la imagen del cóndor que agoniza en el vuelo sublime que toca el ala de los ángeles.
¿De qué color es tu alma hombre-pájaro-cóndor?, ¿dónde quedó el último aliento de tu sombra?, ¿dónde quedó tu pasado?, ¿dónde quedó tu América con sus puertas al sol, con sus guerreros de flechas en pedernal?.
La palabra héroe se inventó para nombrar tus vientos, no hay nada más que decir, te has ido de nuestros sueños, te has ido de la vida, sólo ha quedado tu sombra en el vuelo imaginario de la tarde, de esta tarde que tiene en su remordimiento una escritura que ya nadie sabe leer.
III Ayer fue el fuego, el agua y la lluvia. Tu te llevaste el viento, te llevaste en el aire la soledad entera para que nadie estuviera triste.
Cóndor de los Andes infinitos, de patrias compartidas, silencio de luz en tu plumaje de esperanzas.Ágata de vuelos, la noche también crece en tu firmamento, ahí te haces infinito en tus espejos de oro. Cóndor-hombre, Cóndor- ángel.

AZTECAL VIII

En este poema de muertosse te murió tu padre,
se murieron tu abuelo
y tu siembray se acabó la tarde en una mirada.
En este poema de muertosse murió el amor de tus antiguos,
se murieron tus pájaros
y se calló la estrella de tu frentecomo un puñado de rosas enfermas.
En este poema de muertosse te murió la vida,
y por segunda vez se te murió
la patriacuando tú te quedaste mirandocomo un arco iris sin color.
En este poema de muertosse te partió la sangre en dos ríos azules,
y un esqueleto de sombrasen tus ojos
de nievebusca a pesar de todo,
la libertad de tu pueblo.

POEMAS

EL TREN DE FUEGO¿Quién camina poeta sobre tus lágrimas?Lágrima unoLleno de sauces el tiempo echa su llanto y su asma;viejo y tullido echa su cárcel de árboles sobre el mundo,su tierra de metal y de hambre eléctrica.El tren lleva el nombre de una estación que nadie sabe,la piel de cacto emana sangre de muertoscon una nueva especie de dolor.El cementerio se enraíza,pinta pálidos en la cara,el pozo dejó salir el agua;tumbas sin muertos,esqueletos sin hueso,tierra de asentamiento amplio,largo,hondo.Ya saben por qué todos los díasalguien se lleva algo de humanoen la leyenda de las hondas lastimaduras.Lágrima dosEra un tren de fuego,extraño, legendario,medidor del frío,detenido en el sismo;invierno viejo,grande de tiempo,cansado,donde todos los oloresllevan el ritmo de una esencia desgastada.Cómo llovía esa vez,el Reconocedor se echó a dormir,castigador de hierba,cadáver recobrado en sus aptitudes,manchador de agua.Alguien dijo que la música de los caracoles era perpetua, el eco,cuerpo gemidor de almas.La tierra se ha llenado de arrugas,el agua hará su revolución,visitadora de espacios.El cántaro es un tiempo aglomerado de brujerías,suspendido del aire, abofeteador;no hay vacío en el cántaro,atrapador de los ruidos;el día que el nicho sea abandonado por sus rumores,¿quién podrá resistir la manifestación de clavesaún no descifradas?La filosofía se cientifíca con la nostalgia de otros dolores, vieja cárcel de hambredonde el olor de flores dejó el camino del espíritu.Si el frío viniera a la intensidad del fuegoy el Tren siguiera el murmullo de las quejascomo oidor de solitarios,cuya única herencia en horasdepende del motor y el carbón de lumbre.Si fuera recogiendo lo roto y llorado,lo amargo, lo infierno;si recogiera la viudez de la gente, de la tierra, del polvo; ceniza y pájaro carpintero ya fallecido, el silbido de fuego llegaría a las ciudades de nievey el frío volvería a su antes.Lágrima tresTren de fuego:pájaro de ala humana injertada de piel,asoleadora de agua y sal,nave rompedora de arcosdonde la cicatriz es llamarada de frío.Algún demonio ha llegado tarde,triste clepsidra.El Tren ensancha sus costillas, rueda sobre dientes de hilo en hojas de pedernal,la ciega estación se paraliza de soles jóvenes,ángeles destronados en la guerra.¿El demonio se dulcifica?,tirador de astros, plantas, árboles,golpeador trampero del viento;desvirgador,violador de espacios.Lágrima cuatroEl mar abrió sus conchas donde el sol vomita sus espumas de rabiay una estrella copula su virginidadcon luces de agua silenciosa.Se hace la penetraciónen la casa desvestida de espejos;ventanas maternales de luz, difunto tendido sobre el suelo, el blasfemo termina la ceremonia cargando el ataúd,cadáver largo y frío sobre la copa de los árboles;injertador de ramas en la casa,hueco de manga ancha,oculta electricidad de murciélagos,prisión de ojos.El tejado manda su agua,los animales manchan sus alascon el color de piel que se hincha de aire.Trotador caballo de cascos,los caracoles expulsan sus sueños, gusano de seda, castillo de fosas.Lágrima cincoInventor de mentiras, embustero demonio trampero del viento,trepado en el pico de un pájaro de nieve encendida,quemador de alas de ángel desnudo de astros,rama y perro,mordedores de viejos molinos.Se putrefactan rancios jinetes,cabalgaduras de hueso colorado,la mejilla recobra su río de sangre como un eco,fusil parador de disparos.Lágrima seisAlguien ha venido a preguntar por sus ojos,del tiempo de sus ojos, tránsito largo en una región de hambre.Le dijeron:no despiertes al tigre,no es bueno despertarlo,¿qué iba a entender sus pecados de soledad?,amigo de sombras,largos cuervos pestilentes.Lágrima sietePomona se apareció con sus árboles rotos y fríosde vientos desechos en ruinas.Comedor de raicillas blancas, aves enfermas,locomotora manca y vieja pule los rieles.Le dijo al ángel que dejaba la casa, anochecía en sus dientesel recuerdo de otra estación,hierba transplantada en los intestinos, manchas de azufre, hormiga y grillos de arena.Se llenaron los pies de caminoy sal de música intoxicada;largas carreteras,angostas y curvas;con la vista vuelta hacia atrás.El tigre seguía en el cerebro,matador de carne.

FRANCISCO AZUELA



Francisco Azuela, nació en la Ciudad de León, Guanajuato, México, en 1948. Es sobrino nieto de Mariano Azuela, primer novelista de la Revolución Mexicana. Estudió en las Universidades de Guanajuato, Iberoamericana, UNAM y Panamericana de la Ciudad de México, y en las Complutense de Madrid y Laval de Québec. Es miembro de la Sociedad General de Escritores de México, Miembro Ordinario y Miembro del Consejo Panamericano de la CISAC y Miembro de la International Writers Guild.Fue diplomático en las Embajadas de México en Costa Rica y Honduras (1973-1983) y fue condecorado por el Gobierno hondureño con la Orden del Libertador de Centroamérica FRANCISCO MORAZAN, en el grado de Oficial. Fue candidato de la Academia Hondureña de la Lengua al Premio Internacional de Literatura CENVANTES de España en 1981.Es autor de El Maldicionero (Universidad Nacional Autónoma de Honduras, 3ª.ed.,1981), El Tren de Fuego (Instituto de la Cultura del Estado de Guanajuato, 1993), La Parole Ardente, edición bilingüe (John Donne & Cie., France, 1993), Son las Cien de la Tarde (Instituto de la Cultura del Estado de Guanajuato, 1996), Ángel del Mar de mis Sueños (Centro Cultural Internacional El Cóndor de los Andes-Águila Azteca, A.C., 2000). Además, su obra se ha publicado en Interactions (Department of German-University College, London), Rimbaud Revue (Semestriel International de Création Littéraire, France et la Communauté Européenne des poétes), en la Revista Neruda Internacional y en revistas de Canadá, Centroamérica, España, México, Portugal y Puerto Rico.Fue Director de la Biblioteca del Honorable Congreso de la Cámara de Diputados del Estado de Guanajuato (1991-1997) y fundador de instituciones ecológicas de la sociedad civil.Fue Coordinador General de Foros del Consejo para la Cultura de León, Guanajuato (1998) y fundador de la Galería Internacional “Escultor Víctor Gutiérrez”- Siglo XXI, S.C., con sede en la Ciudad de México (1998).Es Director General y fundador del Centro Cultural Internacional El Cóndor de los Andes – Aguila Azteca, A.C., con sede en la Ciudad de Cochabamba, Bolivia, (1999). La Editora Universitaria de Lisboa, Portugal publicó el libro de poesía contemporánea “UN MUNDO NO CORAÇAO”, del poeta francés Jean-Paul Mestas, edición bilingüe 2002 en portugués y francés que contiene 82 poetas de 57 países y en el que Francisco Azuela representa a México. The Contemporary Who’s Who 2002/2003 ha nominado a Azuela para que el American Biographical Institute haga la edición de su biografía.La Prestigiada Editorial boliviana Plural Editores, reeditó tres de sus libros, que fueron presentados por la Embajada de México en la VII Feria Internacional del Libro, celebrada en La Paz, en agosto de 2002.A partir de noviembre de 2001, Francisco Azuela radica en la ciudad de La Paz, Bolivia, en donde se desempeña como Director del Centro Integrado de Documentación e Información (CIDI) del Instituto Internacional de Integración del Convenio Andrés Bello, Organización Internacional Intergubernamental de la que son miembros: Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, España, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela.